De adentro hacia afuera

 Hace unos minutos mi hermano me puso un video de Youtube ("¿Cómo nos organizamos?" de MIGALA)... solo vimos unos minutos, pero se me quedó en la mente la idea que menciona de "hacer los cambios de adentro hacia afuera"...

No han sido días fáciles, y no dejo de pasar entre el "debería" y el "al diablo, qué más da"... tengo mis días, mis horas y mis sentires hechos una bola de papel... están arrugados y sin la posibilidad de volver a ser lo que eran antes, aunque los "desdoble"... ya no se puede mirar hacia atrás... o mejor dicho, ya no se puede volver hacia atrás, y está bien...

Supongo que estoy en paz con ello, ya que por muy buenos que hayan sido algunos momentos en el pasado, no estoy dispuesta a rebobinar la cinta de mi vida, porque tampoco quiero experimentar los viejos dolores que me traumaron y que al día de hoy me siguen doliendo como cicatrices que se han cubierto de piel nueva y han sanado, pero que al ejercerles presión, pues... duele...

No son heridas nuevas, no están expuestas porque me he encargado de sanarlas o al menos, eso quiero creer, pero lo que sí sé es que las cubrí o "se cubrieron" con mi piel, y aunque no están visibles para los demás "a simple vista", YO sé que están ahí...

Quizá no sé cuántas son, ni como lucen exactamente, pero sé indicar con mi dedo índice en dónde yacen enterradas bajo capas sanas de piel...

Así son las cicatrices que me habitan... simplemente están, aunque no se vean. 

Yo sé que una cicatriz es visible ante los ojos (por eso es una cicatriz), pero creo que las mías no lo son... están tan enterradas que, solo yo sé en donde están, y solo yo lo sé porque HE DECIDIDO enterrarlas...

Pocas veces he intentado exponer mis cicatrices con otras personas, pero, siempre termino: humillada, minimizada y enojada, así es que, mejor las oculto, o las protejo...

Ahora bien, ¿Qué tiene que ver la idea de hacer los cambios de adentro hacia afuera, con todo esto?...

No lo sé, quizá suene un poco loco o contradictorio, pero quizá los cambios que merezco y que tanto necesito, necesiten emerger de aquellas cicatrices que dejé sumergirse en el fondo de mi dermis...

¿Acaso debería darle foco a mis cicatrices?, pero no para que sangren sobre mí y sobre los demás sino para.... ¿para qué?... será a caso para darle sentido? y ¿darle sentido a qué?... a ¿mi vida? mi existencia?

De pronto esto se volvió muy existencialista y... no me gusta, porque darle sentido a la existencia es todavía más complejo y tardado... creo que le vamos dando un sentido diferente a cada cosa y según cada etapa y contexto así es que no, no pretendo resolver en ésta líneas ni en éste día el sentido de mi vida o de mi existencia... de hecho quisiera proponerme algo diferente... por eso inicié hablando de cambios...

No tengo por qué exponer mis heridas ya cicatrizadas como requisito para que de ellas emerjan las flores del cambio, y que al igual que las flores de la ciudad, puedan romper el concreto que las cubre en este caso, las capas de piel que usé para enterrarlas. 

Tengo derecho a tener mis secretos y a no querer contarlo todo. Tengo derecho a no responder mensajes de vez en cuando, a no estar por obligación, a pasar tiempo a solas, a irme, a ¿callarme?...

Quizá porque en el fondo estoy cansada de lo mucho que comparto y lo poco que recibo a cambio... estoy cansada... así es que, quizá esta vez se trate de compartir menos, pero de decir(me) más a mí, aquí...

porque quizá así, y solo así podamos renovarnos "de adentro hacia afuera".

Jazmín Suárez Amador.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

El infierno 🔥

Mi persona favorita 💗